GRÁFICO | El Guri está a un metro y medio de la zona de colapso

Pese a la baja demanda y al racionamiento que se incrementó a partir del domingo pasado, el embalse cayó a 245,5 metros sobre el nivel del mar. El exgerente del Sistema Interconectado Nacional, Miguel Lara, cree que el ritmo se acelerará después de Semana Santa

Guri-copia

Técnicos de Corpoelec, estiman que durante la primera semana de abril se alcanzaría la zona de colapso, lo que dejaría al país sin mil 500 Mw de forma inmediata | Foto: Cortesía

Por César Batiz

Ni el racionamiento de mil megavatios (Mw) en bloque de seis horas en diferentes partes del país, ni una baja en la demanda que se ubica en 14.200 Mw –a niveles de 2005-, evitaron que en los últimos siete días el embalse del Guri perdiera 90 centímetros y quedara a metro y medio de la zona de colapso, ubicada en 244 metros sobre el nivel del mar.

Trabajadores de Corpoelec suministraron a El Pitazo la información del nivel de la cota desde el 18, cuando estaba en 246,4, hasta el 24 de marzo, momento en que llegó a 245,5, debido a que las autoridades eléctricas decidieron ocultar la información al resto de los venezolanos. Al proyectar estos números, los técnicos estiman que durante la primera semana de abril se alcanzaría la zona de colapso, lo que dejaría al país sin mil 500 Mw de forma inmediata.

 

El ex gerente de la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado Nacional (Opsi), Miguel Lara, señala que el descenso evidencia que los caudales de los ríos que aportan al embalse siguen siendo bajo debido a la sequía; además que la baja demanda de Semana Santa “no ha representado un aporte significativo a la crítica situación del embalse, aun teniendo en cuenta que Corpoelec ha estado racionando demanda adicional del orden de los 1000 MW sin ni siquiera anunciarlo, justificando los cortes de luz, especialmente en la madrugada, en supuestas fallas y mantenimientos”.

A partir de ese comportamiento, Lara pronostica que una vez que termine Semana Santa y la demanda vuelva a subir, se van a requerir de racionamientos mayores para mantener una pendiente de descenso similar.

“La presente situación no le deja a Corpoelec otra opción que utilizar el embalse hasta la cota 240 y profundizar los racionamientos para alargar esa porción de agua hasta que las lluvias lleguen. Sin embargo, esa decisión conlleva a que si la época de precipitaciones es por debajo del promedio, como puede ser entonces en lo que queda del 2016 y la época seca del 2017, serán aún más crítica la situación eléctrica del país”, acota el experto.

De acuerdo con la versión de técnicos, Corpoelec dio la orden de que cuando la cota del embalse llegue a 244 msnm, se realicen constantes pruebas para medir los efectos del vórtice en las turbinas. Ese fenómeno ocurre por la conformación de remolinos, lo que empuja burbujas de aire al interior del equipo, que pueden ocasionar desperfecto.

Pero existe otro problema. Mientras más bajo llegue el agua, menor será la generación, lo que se convierte en una trampa energética para un país, cuyo Ejecutivo nacional promociona un plan productivo de 14 motores, para lo cual no habrá electricidad, al menos que Dios provea un repentino diluvio en Guayana.

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